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Hoy lunes, apareció en mi Outlook un aviso “cita con la nutricionista”, hora, de 09:00 a 09:15. Faltaba pocos minutos, así que de inmediato me dirigí al baño, me di una lavada de cara y fui al consultorio. No era la primera vez que venía la nutricionista ya en 3 oportunidades anteriores me había hecho un control, me había pesado, habíamos conversado un poco sobre las dietas, las calorías, las grasas, las proteínas y un poco de nosotros.
Esta vez subí al consultorio, me reconoció. Así que nos saludamos con besito, le pregunté que había hecho el fin de semana largo. Me contó que había estado en su casa descansando y que no había hecho nada fuera de lo común. Mientras hablaba jugaba con el lapicero. Miré sus manos, sus uñas se encontraban bien cuidadas con un dibujo de una flor blanca con centro celeste, preciosas. De inmediato la imaginé cantándome “que te aruño papi que te aruño” (y no se que significa “te aruño” pero igual la aluciné). Yo por mi parte le solté el rollo de mi viaje a Paracas, Chincha e Ica. Después de esa breve conversación y de un intercambio de sonrisitas, me pide que suba a la balanza para controlar mi peso. Gustoso acepto, me quito los zapatos y me subo de inmediato a una balanza digital y no me había percatado que una de mis medias tenía un agujero. Juro que cuando salí de casa ese agujero no se encontraba allí. Y yo todo orondo parado sobre la balanza, cuando me inclino mi dedo gordo del pie izquierdo asomaba curioso por el hueco, sin vergüenza, pero ya era demasiado tarde para ocultarlo, la nutricionista había echado el ojo sobre el numerador de la balanza y obligada había visto aquel prisionero queriendo salir del calcetín. Me puse, rojo, amarillo, verde y morado, pero era demasiado tarde, había empezado mal el día.
Cuando salí del trabajo, subo a esa combi destartalada, combi Peruana del Perú, perdonen la tristeza. El asiento parecía tener molida la espuma, me hundía en el asiento y sentía claramente los fierros marcarse a fuego en mi trasero, como caballo. Y del respaldar ni hablar. No podía apoyarme porque se iba para atrás y corría el riesgo de terminar echado sobre la falta de alguna viejecita que hacía uso del asiento reservado. Por si fuera poco sólo estaba el asiento tras el chofer, así que ahí me ubiqué y de alguna manera, salvo las incomodidades del asiento, estaría más tranquilo porque no habría gente a mi lado de pie que me esté molestando, empujando. Pero error!!!, en cada giro que hacía el conductor, cada vuelta de timón, cuando agitaba los brazos despedía un olor hediondo que salía de sus hot wings. Por si fuera poco se atrevía a reclamar y pelearse con otros choferes agitando los brazos. No me quedó otra que abrir la ventana de par en par. Todo la Javier Prado me la pasé prácticamente con media cabeza fuera de la ventana. Que seguridad ni que ocho cuartos mi nariz sufría y tenía que hacer algo.
Pasaje, Pasaje grita el cobrador. Le doy un sol veinte y me dice, “Falta!, un sol cincuenta hasta la avenida la molina” y yo que ya estaba con cólera le digo “Que un sol cincuenta siempre pago un sol veinte”, “un sol cincuenta señor”, “ ya ok” le digo, “entonces me bajo en el jockey plaza”. Se queda tranquilo y se va. Y pienso, total me da igual bajarme en la avenida la molina o el jockey plaza igual de ahí tengo que tomar otra combi peruana en el Perú, perdonen la torpeza.
Me bajo en el jockey y me encuentro con una turba de adolescentes fanáticos, hinchas de universitario. Y yo lamentándome por haberme bajado, hubiera pagado el sol cincuenta y me hubiera evitado este nuevo problema. Y pienso “Carajo no sabía que hoy jugaba la U en el monumental”. Odio el fútbol y lo odié más en ese momento. No sé a quien se le ocurrió hacer un estadio cerca de la Molina. Porque no se fueron a Villa el Salvador, Villa María del Triunfo, San Juan de Lurigancho, si todos esos vándalos que me rodean y que me miran con cara de querer “bolsiquearme” vienen de esos lugares. Y ojo, no me acusen de discriminador, pero es la pura purita verdad, me basta ver sus banderas con la esvástica (que estoy seguro que ni siquiera saben lo que significa) e iniciales como VMT, VES y SJL.
Si tuviera el poder, los trasladaría con sus banderitas nazis hasta Alemania y los pondría en las zonas donde operan los Skinheads para que cuando les vean sus caras de cobrizos indios quechuas les den una paliza y una pateadera que se les va a quitar todititas las ganas de volver a pintar la esvástica.
Y rogué y recé dos padres nuestros pidiendo, primero para que no me asalten y segundo para que desafilien al fútbol peruano de la FIFA y se acabe de una buena vez con tantos chibolos pandilleros, rateros, mediocres. Porque para ser hincha, fanático de perdedores sólo puedes ser otro perdedor. Nunca he visto a una persona exitosa ganadora, que se hincha de una mediocre, perdedora. Y maldije el fútbol, a Burga, a Woodman (que no tengo idea quienes son y que cargos ocupan) pero igual los maldije y a Universitario también.
Y que se acabe el fútbol para que el Estado no gaste tanto dinero poniendo policías por todos lados, llevándolos y sacándolos del estadio en carros particulares, omnibuses, camiones como buenos. Y todas las combis peruanas del Perú, perdonen la franqueza, pasaban repletas llevando a los vándalos, que los identificaba de inmediato por su estilo entre pelotero con “reggaetonero blin blin”. Su pantalones que se debaten entre ser pantalones o shorts, sus gorritos de medio lado o su gorro tipo peterete y las infaltables camisetas bambas de la “U”. Pasaban repletas y yo sin poder subir a ninguna y las que iban por las Viñas no querían parar para no ser víctimas de algún saqueo. Hasta que por fin, pude abordar una repleta. A mi que no me gusta subir parado en combis pequeñas, tuve que hacerlo, para salvar mi vida.
Así terminó este lunes de miércoles, empecé mal y terminé mal, sobre esta combi peruana del Perú, doblando la cabeza.
04 Diciembre 2008, 14:03
La verdad me ha gustado mucho tu historia. quien eres en realidad. Eres escritor. Leí todas las demás también. Tienen une stilo entre Jaime Bayli, y Beto Ortiz.
saludos
04 Diciembre 2008, 19:18
jjajaja, tranquilo Vallejo, combi peruana en el peru.
07 Diciembre 2008, 23:29
Esta pagina ha estado fallando man, se colgaba cuando alguien queria entrar... pero yendo al tema buena la historia como siempre
10 Diciembre 2008, 08:41
Bueno, a veces las decisiones que uno toma en la vida, marca un destino y un desenlace no previsto. Suele ocurrir sobretodo si uno no ha analizado todo el contexto. Pero fácil si no era tu día, la barra brava de la U te levantaba en peso y te choreaban hasta tus tabas, sin mencionar más cosas.
Muy bien tu forma de escribir, pero escribe más seguido. Saludos.
27 Diciembre 2008, 13:20
La verdadad es que no se de que se trata la historia, si de tu odio al "fulbol" chicha-cholo, o de tu preocupaciòn por visitar a la nutricionista. En tu caso pensarìa en no descuidarme ni un segundo de la nutricionista, sè que ella estarìa tentada de hacerte una autopsia, pues no sabrìa si estàs vivo o resucitaste.
30 Diciembre 2008, 13:13
Study:
Solo contaba de lo mal que me fué el día lunes, primero la verguenza con la nutricionista y segundo, al salir del trabajo toparme con la turba del futbol.
Lunes de Mier...
11 Febrero 2009, 13:24
No se quien eres ,pero puedo jurarte que he llevado una tarde entretenidisima con tus relatos, yo ahora vivo cruzando el charco, y ese "floro" tan peruano , la forma de redactar me encanta .mil felicitaciones
02 Marzo 2009, 21:41
Gracias Jacky, comentarios como el tuyo que viene de tan lejos y que no tienes ni las más mínima idea de quien soy, solo me dan ganas de seguir escribiendo. Gracias por leerme
02 Agosto 2009, 10:33
jajaja, Eduardito me he vuelto en una fans tuya, ya se me ha hecho costumbre leer tus artículos, que por cierto son muy buenos.
Besitos.
28 Diciembre 2009, 22:35
Hola otra vez, q buenos tus posts, me encantan.
Cuidate, saludos.